La Enfermedad Renal Crónica

Es la alteración estructural o funcional de los riñones y puede ser Aguda (Injuria Renal Aguda) o Crónica (Enfermedad Renal Crónica) Enfermedad Renal Crónica (ERC)

La Enfermedad Renal Crónica se define como la presencia alteraciones en la estructura o en la función de los riñones que estén presentes por más de tres meses.

Las alteraciones estructurales pueden manifestarse con presencia de proteínas o sangre en la orina, o con alteraciones en estudios de imagen: riñones poliquísticos, disminución en el tamaño de ambos riñones, cambios en la ecogenicidad de los mismos.

Las alteraciones funcionales se manifiestan por la disminución de la Tasa de Filtrado Glomerular (TFG) < 60 ml/min., de manera sostenida por más de tres meses.

De acuerdo a la Causa

  • Primaria: Cuando no se encuentra enfermedad pre existente que condicione daño renal

  • Secundaria: Cuando existe una enfermedad crónica que en el tiempo y por un inadecuado control afecte la estructura y función renal (Ej.: DM, HTA, LES)

De acuerdo a la TFG

  • G1: > 90 ml/min

  • G2: 60 a 89 ml/min

  • G3a: 45 a 59 ml/min

  • G3b: 30 a 44 ml/min

  • G4: 15 a 29 ml/min

  • G5: 15 ml/min

Por qué debe clasificarse la ERC

  • Para tener una mejor apreciación de la condición de cada paciente

  • Para tener una guía en el monitoreo y en el tratamiento

  • Para evaluar los riesgos de progresión y complicaciones

  • Para estimar el pronóstico

  • Diabetes Mellitus (DM)

  • Hipertensión Arterial (HTA)

  • Historia familiar de ERC, DM o HTA

  • Edad mayor a 60 años

  • Enfermedades cardiovasculares

  • Obesidad

  • Historia de uso de medicamentos nefrotóxicos (antiretrovirales, antibióticos)

  • Uso frecuente de Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs)

  • Obstrucción de vías urinarias

  • Enfermedades Reumatológicas

Causas para ERC:

  • DM2

  • HTA

  • Enfermedades Glomerulares Primarias

  • Riñones Poliquísticos

  • Lupus Eritematoso Sistémico (LES)

Los síntomas de la ERC, empiezan a presentarse cuando la función renal, está moderadamente afectada (TFG < 30 ml/min) y se intensifican en la medida que cae la TFG. Muchos de los síntomas corresponden al compromiso de otros órganos, aparatos o sistemas que se afectan en su función, por la ERC: Los síntomas a tener en cuenta son: falta de apetito, náusea, vómitos, cansancio fácil, desgano, alteraciones del sueño, calambres, escozor en el cuerpo.

Los signos que también son generalmente tardíos son: hinchazón en tobillos, piernas, cara disminución de la cantidad de orina en 24 Hrs., orina sin color ni olor habituales, palidez (anemia), elevación de la presión arterial (HTA).

Prevención primaria: Evita que el daño se produzca, que la enfermedad se presente. Esta prevención es posible en la ERC secundaria, controlando adecuadamente las enfermedades pre-existentes como la DM, HTA, LES. Es nuestro principal objetivo, lo hacemos informando y educando.

Prevención secundaria: Evita que la enfermedad avance y se logra generalmente a través de diagnóstico y tratamiento precoces. Es posible hacerlo, también a través de la informanación, educación y seguimiento regular en la consulta externa.

Prevención terciaria: Evita el daño que causa la ERC en otros órganos, aparatos o sistemas evita las complicaciones. En la ERC, se puede retardar o enlentecer sus complicaciones, con un tratamiento dietético y farmacológico adecuados.

Prevención cuaternaria: Evita el daño que causa la actividad del sistema sanitario. Evita actividades innecesarias o no pertinentes.

En la Enfermedad Renal Crónica, como en toda enfermedad, es muy importante el diagnóstico o detección temprana, para poder actuar de igual forma y modular su historia natural. Esto, se lo hace identificando a los grupos de riesgo (ver factores de riesgo para ERC) y realizando estudios bioquímicos en laboratorio o de imagen en gabinetes de radiología o de ultrasonido.

Los estudios básicos y de mayor utilidad son determinación de la creatinina sérica y, a través de ésta, la determinación de la TFG, el Examen General de Orina, Relación proteinuria/creatinuria en muestra casual y una Ultrasonografía Renal.

El tratamiento de la ERC debe ser adecuado a la etapa en que ésta sea clasificada, de acuerdo a la TFG. Sin embargo, en líneas generales puede decirse que el tratamiento es Conservador y de Reemplazo.

Tratamiento Conservador: El tratamiento Conservador se basa en Dieta (Estilo de Vida) y Fármacos

Dieta:

Nutrición: debe contemplarse la regulación de proteínas, sodio (sal), potasio, calcio, fósforo y magnesio. También la regulación de líquidos (agua). Debe recurrirse al concurso de una Nutrióloga con las indicaciones dadas por el Nefrólogo.

Hábitos y Costumbres: Debe realizarse actividad física regular, dejar de fumar.

Fármacos: Los fármacos a consumirse, deberán siempre ser recetados por el médico y serán los que de una u otra manera manejen las complicaciones por la pérdida de las funciones de los riñones. Se podrán recetar: Diuréticos, Antihipertensivos, Calcio, Vitamina D3, Hierro, Ac. Fólico.

Tratamiento de Reemplazo: Este tratamiento que también se lo llama de Sustitución, se inicia hacia el final de la Etapa KDIGO G-4 en algunos pacientes y en la etapa KDIGO G-5. , sin dejar de seguir y más estrictamente la Dieta y los Fármacos. El tratamiento de Reemplazo es la Diálisis y el Trasplante.

Diálisis: Reemplaza parcialmente la pérdida de las funciones de los riñones y existen dos modalidades.

Diálisis Peritoneal y Hemodiálisis

Trasplante: Es la mejor opción terapéutica y puede ser de Donante Vivo Relacionado y Donante Cadavérico.