La Hemodiálisis

Cuando los riñones están sanos, limpian la sangre. También producen hormonas que mantienen sus huesos fuertes y su sangre sana. Cuando los riñones fallan, es necesario un tratamiento para sustituir el trabajo que ellos hacían. A menos que se realice un trasplante de riñón, necesitará de un tratamiento llamado diálisis.

Existen dos tipos principales de diálisis: hemodiálisis y diálisis peritoneal. Ambos tipos filtran la sangre para eliminar los desechos peligrosos del cuerpo y el exceso de sal y agua. La hemodiálisis se logra con un aparato. La diálisis peritoneal usa la membrana que recubre el abdomen, llamada membrana peritoneal, para filtrar la sangre. Cada tipo tiene riesgos y beneficios. También requiere que siga una dieta especial. El médico puede ayudarlo a decidir el mejor tipo de diálisis para su caso.

La función principal de los riñones es eliminar toxinas y líquido extra de la sangre. Si los productos de desecho se acumulan en el cuerpo, puede ser peligroso y causar incluso la muerte.

La hemodiálisis (así como otros tipos de diálisis) cumple la función de los riñones cuando dejan de funcionar bien.

La hemodiálisis puede:

  • a. Eliminar la sal extra, el agua y los productos de desecho para que no se acumulen en su cuerpo.

  • b. Mantener niveles seguros de vitaminas y minerales en su cuerpo.

  • c. Ayudar a controlar la presión arterial.

  • d. Ayudar a producir glóbulos rojos.

Durante la hemodiálisis, la sangre pasa a través de un tubo hasta un riñón artificial o un filtro. El filtro, llamado dializador, se divide en dos partes separadas por una pared delgada. A medida que la sangre pasa a través de una parte del filtro, un líquido especial en la otra parte extrae los residuos de la sangre. La sangre luego regresa al cuerpo a través de un tubo.

El médico creará un acceso donde se conecta el tubo. Por lo regular, un acceso estará en un vaso sanguíneo en el brazo.

La insuficiencia renal es la última etapa de la enfermedad renal crónica. Esto es cuando los riñones ya no pueden apoyar las necesidades del cuerpo por más tiempo. El médico analizará con usted el uso de la diálisis antes de que la necesite. Generalmente, usted seguirá con diálisis cuando sólo le quede del 10 al 15% de la función del riñón.

Usted también necesita diálisis si sus riñones repentinamente dejan de funcionar debido a una insuficiencia renal aguda.

La hemodiálisis casi siempre se realiza en un centro para diálisis especial.

  • - Usted tendrá alrededor de tres tratamientos a la semana.

  • - El tratamiento dura aproximadamente de 3 a 4 horas cada vez.

  • - Usted puede sentirse cansado durante varias horas después de la diálisis.

En un centro de tratamiento, los médicos se encargarán de todos sus cuidados. Sin embargo, usted necesita programar sus citas y seguir una dieta para diálisis estricta.